Galería de fotografías del Photocall de La Noche De Cadena 100 En El Movistar Arena De Madrid

Cronica:

El Movistar Arena se vistió de gala el pasado sábado 28 de marzo para una de esas citas que reconcilian a cualquiera con el mundo. El concierto de Cadena 100 a beneficio de Manos Unidas no fue solo una sucesión de éxitos radiales; fue un despliegue de generosidad donde la música española (y un toque internacional de lujo) demostró su poder de convocatoria.
El arranque: Energía y buen rollo
La mecha la prendió Nil Moliner. No hay mejor forma de empezar que con el optimismo de «Libertad». Nil domina el escenario como pocos, haciendo que el público conectara de inmediato con «Me acuerdo de ti» y la sensibilidad de «Tu cuerpo en braile». Dejó el listón alto, pero la noche no había hecho más que empezar.
El relevo lo tomaron los murcianos de Maldita Nerea. Jorge Ruiz, con su eterna sonrisa, convirtió el recinto en un coro gigante. Es imposible no venirse arriba con la letra de «No pide tanto idiota» o ese himno generacional que es «El secreto de las tortugas».
Rock, atmósfera y baile
Sidecars puso el toque de rock elegante. Con «Amasijo de huesos» y «Mundo imperfecto», la banda madrileña demostró por qué son los reyes de la melodía orgánica, ganándose a los más melómanos.
Entonces llegó el momento internacional con Loreen. La doble ganadora de Eurovisión detuvo el tiempo. Con «Tattoo», creó una atmósfera casi mística, para luego elevarnos con la luz de «Feels like heaven».
Para sacudir la emoción contenida, Efecto Pasillo trajo el sol de Canarias. «Pan y mantequilla» puso a todo el mundo a bailar (literalmente, nadie se quedó sentado) y con «Cuando me siento bien» confirmaron que son la medicina perfecta contra el aburrimiento.
La veteranía y el fenómeno joven
DePol, una de las realidades más brillantes del pop actual, defendió con garra «Quién diría» e «Ibiza», demostrando que tiene un sitio más que merecido entre los grandes. Acto seguido, Beret tomó el micro para demostrar su capacidad de conectar con la fibra sensible. «Si por mi fuera» fue coreada a pleno pulmón, pero fue con «Lo siento» donde se vivió uno de los momentos más íntimos y potentes de la noche.
El tramo final: Leyendas en escena
Cuando Antonio Orozco apareció, el magnetismo fue total. Con «Despierta» nos puso en alerta, pero cuando sonaron los primeros versos de «Entre sobras y sobras me faltas», el vello de punta fue generalizado. Cerró su set con «Te juro que no hay un segundo que no piense en ti», dejando el ambiente cargado de emoción.
Pero la fiesta necesitaba un empujón de adrenalina y ahí apareció Melendi. El asturiano, en un estado de forma envidiable, tiró de galones y clásicos. «Tu jardín con enanitos» y «Barbie de extrarradio» pusieron el WiZink patas arriba, recordando que sus temas son ya parte de la cultura popular de este país.
El broche de oro: El huracán de Almería
Para cerrar una noche histórica, solo podía hacerlo él: David Bisbal. Con una energía que parece no agotarse nunca, el almeriense desató la euforia colectiva. «Bulería» y «Ave María» fueron un tsunami de aplausos, giros y saltos. Además, nos regaló su vibrante versión de «Vivir así es morir de amor», un homenaje perfecto que sirvió como despedida de una noche donde, por encima de todo, triunfó la solidaridad.
El veredicto: Una noche redonda. Diez artistas, miles de gargantas y un solo objetivo: ayudar. Madrid volvió a demostrar que cuando la música y la ayuda van de la mano, no hay quien las pare.
Lucia Ciruelos

Revelabyprado – 28/03/26

Fotógrafo: César Lorenzo

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